Publicado en Obras Laura Mars

Oli y el tentáculo

  • Novelette de terror psicológico.
  • Editorial: Ediciones Dorna 2023 / Amazon 2025
  • Disponible en físico (tapa dura, tapa blanda) y en digital en Amazon.
  • Ilustración de cubierta: Arnau Vendrell

Sobrevivir en el yermo es solo el principio.

Años después de la Tercera Guerra Mundial, los humanos han salido de los búnkers y se han instalado en distintos asentamientos. La radiación ha producido mutaciones en algunos humanos, que son desterrados de las ciudades para evitar su propagación.

Todo va bien para Oli, un chico de diecisiete años que vive en la ciudad de Pemberth con sus padres y su hermana Elida. Estudia cultivos y cree tener un futuro brillante por delante. Y así es, hasta que se descubre un pequeño tentáculo en el vientre y es obligado a abandonar la ciudad.

Obligado a empezar una nueva vida, en el yermo conocerá otras realidades y tendrá que familiarizarse con el cambio que está sufriendo su cuerpo… y así dará comienzo la batalla entre la luz y la oscuridad.

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«Una espléndida combinación de ciencia ficción distópica, aventuras y terror, que te engancha y divierte desde la primera página». Fran Ferriz, autor de Cosas terribles y Yo también tengo miedo.

«Una lectura brutal y adictiva. Entrar en la historia de Laura es tener un éxtasis literario de principio a fin. No solo nos presenta un mundo post apocalíptico original con mutantes apartados socialmente, sino que nos brinda un mensaje hermoso en medio de la más profunda y radical oscuridad». Los libros de Schrödinger, divulgadora literaria y booktuber.

Publicado en Obras Laura Mars

Los impostores sangran poco

  • Novelette de terror psicológico.
  • En Amazon en formato físico y digital.
  • Ilustración de cubierta: Fran Ferriz.

¿Sabrás distinguir lo real?

Un actor olvidado es seleccionado como protagonista para una película. Su compañero de reparto insiste en trabajar juntos antes del rodaje. Stanislavski. Actores de método. Quizá no sea una buena idea meterse de lleno en la mente de un hombre atormentado, uno que cree que a su alrededor están cambiando a la gente, que está rodeado de impostores. Se nota en pequeños fallos que cometen al hablar, al vestirse. Al sangrar. Hay cosas que no funcionan como deberían en las personas cambiadas… y a veces es mejor no averiguarlo.

«Los impostores sangran poco» es una novela corta de terror psicológico que te arrastrará por la paranoia.

Publicado en Recursos para escritores

Cómo hacer que tu lector pase Miedo y Terror

A través de los libros podemos generar muchas emociones en los lectores. En general, siempre se busca la intriga, que la persona quiera seguir leyendo para saber lo que ocurre.

Dependiendo del género literario en el que nos movamos buscaremos que el lector se enamore (Romántica), que se ría (Comedia), que se emocione e incluso alguna lágrima se le escape (Drama), que viva mundos increíbles (Fantasía), y un gran largo etcétera incluyendo las mezclas de géneros.

Hoy nos vamos a centrar en cómo hacer que el lector pase Miedo y Terror. Conseguir que se meta tanto en la historia que su propio mundo se enrarezca y mire hacia los lados. Que si lee de noche escuche de repente ruidos en su casa a los que su miedo disfrace de intrusos y seres acechantes.

Ambientación. Vamos a empezar con un entorno adecuado. No puedes estar describiendo un día soleado y maravilloso lleno de piruletas y helados. Estarás mandando señales mixtas. Fíjate en las siguientes dos imágenes. ¿Dónde te sentirías más a gusto? ¿Por qué? ¿Dónde más nervioso o intranquila? Cuando describas tu escena, intenta recrear esas sensaciones.

Lenguaje: para fomentar terror y miedo hay que hacerse experto en lenguaje macabro. Para esto es útil leer a los grandes cómo Lovecraft (Mitos de Cthulhu) o Stephen King (IT). Usaremos palabras que denoten oscuridad, penumbra, tenebrosidad. Diremos que el ambiente es asfixiante, irrespirable, angustiante, aplastante…

El objeto del miedo tiene que dar miedo: que esto suena muy lógico, pero hay que cumplirlo. En psicología se ha estudiado como hay fobias más fáciles de adquirir que otras, por ejemplo, es mucho más sencillo coger fobia a los perros, las arañas o las cucarachas, que a una campana, una mesa o un cuaderno. Hay que conocer al ser humano y buscar las cosas que nos dan miedo. ¿Un cuaderno volador? Raramente va a ocasionar miedo. ¿Una cucaracha voladora? Algo más inquietante ya es. En las imágenes tienes un ejemplo, qué te produciría más terror, ¿encontrarte con esas piedras zen, o con una araña gigante? Que eso no quita que si estás haciendo una historia en la que la marca del asesino son las piedras zen, puedas inquietar con eso. Pero recordemos ir a lo que visceralmente nos asusta, cosas sinuosas que se arrastran y reptan en la oscuridad.

Describir lo que la persona siente: ya tenemos un escabroso ambiente descrito, con un lenguaje aterrador, con un ser ancestral que nos remueve las entrañas. Nos falta ver que nuestro personaje o personajes lo están pasando mal. Se paralizan, quieren gritar, piensan que nunca han visto nada igual, tiemblan, tienen miedo en definitiva. Queremos que el lector sienta empatía por nuestro personaje, y cuándo este sufra, sufra con él el mismo miedo.

Difícil escapatoria o sin ella: ¿cuántos relatos o libros de terror has leído que hayan acabado bien? En general el miedo y el terror se acrecenta cuando es inescapable. Puede quedar algún personaje con vida, pero muy tocado. O pueden sufrir todos un destino espantoso. Y esto es aún más fuerte si hemos estado utilizando la lógica de lo que cualquiera haría. Si hemos dejado a nuestros personajes tomar decisiones tontas, como meterse en un sitio a sabiendas de que es peligroso, el lector puede pensar «yo no entraría», y así protegerse del miedo. Sin embargo, si el personaje ha sido inteligente y ha hecho lo correcto evitando el peligro, pero al volver a casa la criatura le está esperando, acechando detrás de la puerta de su dormitorio, respirando pesadamente mientras el protagonista se mete en la cama y apaga la luz, se empieza a acercar cuando el personaje se siente a salvo… Ahí estamos hablando de otro nivel.

Siguiendo estos consejos pueden quedar escenas realmente aterradoras. Eso no significa que no puedas crear miedo en una escena a pleno sol, o usando un objeto menos habitual, pero las cosas se facilitan si mezclamos estos ingredientes.

¿Y tú, qué trucos tienes para infundir miedo en tus escritos?


Publicado en Recursos para escritores

Cómo hacer un final atrayente para tu libro

Después de numerosas horas, teclear con pasión o rasgar el papel con intensidad, llega el momento del final de tu libro. Puede que ya lo tuvieses pensado de antemano, aunque sea en forma de esbozo. O que no lo sepas ni tú, lo cuál es bastante emocionante. Esto me pasó con un borrador que dejé a medias, lo tuve meses aparcado, y cuando lo pude retomar no tenía ni idea de qué iba a pasar, ¡me dejé con la intriga a mí misma! Cuando llegué a la última hoja que tenía escrita me di cuenta: «El final no se va a escribir solo, lo tengo que hacer yo».

Lo primero recordemos lo dicho en la entrada de 7 trucos para escribir Ciencia Ficción y que sea interesante: sin prisas y con sentido.

Sin prisa: tenemos ganas de acabar nuestra obra, pero también se merece un final que nos deje satisfechos.

Con sentido: nuestros personajes e incluso el mundo imaginario en el que han vivido han pasado por muchas cosas. Hay que ser consecuentes con esto. Si hay personajes que han muerto, ciudades que han sido destruidas, especies que se han enemistado irremediablemente, no vamos a poder decir «y todos fueron felices».

El mundo sigue aunque el lector no lo lea. La historia que queríamos contar ha llegado a su fin, pero el mundo que hemos creado sigue vivo (excepto algunas ocasiones, dónde igual lo que sigue vivo es el universo). Esta es una manera de dejar al lector con ganas de más. Nos hemos encariñado con los personajes, han salido más o menos victoriosos (o no), ¿qué les pasará ahora? Suponemos que cosas no tan relevantes de aquí en adelante. O incluso puede salir una segunda parte.

¿Qué sensación quiero dejar? Ojo al género o podéis enfadar y mucho a las personas. Si uno ha clasificado su novela de romántica, y al final todo queda fatal y es un drama, huirán de vuestra próxima novela romántica. Puedes hacer sufrir a tu personaje durante el trascurso de la obra, que parezca que nunca va a encontrar el amor, pero al final hay esperanza y las cosas salen bien.

Si estás escribiendo un drama, permítete dejar resultados más desgraciados, o agridulces, puede haber muerto alguien relevante en la obra, pero eso ha hecho que la otra persona se haga más fuerte y haya tomado una decisión buena para sí misma. Hay muchas personas enganchadas a los dramas, es catártico, cogen un paquete de pañuelos, unas palomitas y se ponen una peli de domingo por la tarde.

Puedes estar escribiendo Ciencia Ficción dónde el final es más abierto, dentro de que cumpla el anterior punto: con sentido. Los finales excesivamente sensibleros en Ciencia Ficción pueden ser duramente criticados si son irreales o rebuscados. También es un género que permite el fin de todo, o que los esfuerzos del protagonista no hayan servido para nada (no ha conseguido desmontar el sistema).

Si estás escribiendo Terror siéntete libre de masacrar hasta el último de los seres, al fin y al cabo es de los pocos géneros donde la gente espera que las cosas acaben mal. Si has estado en algún festival de terror de películas y cortos, la gente aplaude con entusiasmo según van matando a los protagonistas, y cuanto más gore, más aplausos.

No hace falta que revise todos los géneros, nos vamos haciendo a la idea. Además que lo normal es mezclar, uno puede hacer una comedia-romántica o ciencia ficción con terror.

En definitiva, ¿qué sensación quiero dejar en la persona? Quiero que se quede esperanzada, triste, con miedo, contenta, disgustada, excitada, intrigada, reflexionando, aprendiendo, riéndose…

Sea como sea, lo que nos gustaría es replicar esa sensación que todos hemos tenido como lectores: «Esto que he leído ha merecido la pena, incluso me entristece un poco el haber acabado la obra, me he mentido de lleno en un mundo y personajes a los que me gustaría seguir la pista».

Y ahí es donde sabemos que el final ha merecido la pena.