Tienes el libro ya terminado, te apasiona tu historia y quieres darla a conocer al mundo. ¡Genial!
Sin embargo el trabajo que tenemos por delante es muy arduo. Tenemos varias opciones, ya sea buscar editorial, decantarse por la co-edición o auto-publicarse. Todas tienen sus ventajas e inconvenientes. Aquí puedes leer más al respecto.
La editoriales tradicionales te proporcionarán un corrector, ¡listo!
En auto-publicación está claro que tú tienes que ser todo, escritor, corrector, editor, maquetador, portadista… Eso no significa que no puedas contratar a alguien para alguna de estas etapas, hay gente que contrata a un ilustrador, otros a una correctora, etcétera. Si te lo puedes permitir, invertir en una corrección es una idea fantástica,
Ojo: no nos olvidemos de que muchas co-editoriales o editoriales «pirata» NO corrigen. Y ahí sí que hay peligro, porque uno se puede creer en buenas manos, dejar parte del peso en ellos, y luego encontrarse con que el texto se publica con distintos errores y ya no hay marcha atrás. Así que revisad siempre los contratos que firmáis y preguntad si hay corrección por parte de ellos.
Antes de seguir diría que para algunas personas puede ser prácticamente obligatoria la corrección profesional, debido a que no tengan el nivel requerido de conocimientos ortográficos y de edición necesarios ni puedan adquirirlos fácilmente. Estoy segura de que hay autores famosísimos que tienen unos borradores que hacen daño a los ojos, y son arreglados y puestos bonitos por su equipo.
Si por el contrario crees que ya tienes unas nociones de este tema y quieres formarte más e intentar hacerlo por tu cuenta, aquí dejo un listado de los fallos más habituales, que se ven a simple vista, y que hacen que según alguien abra tu libro o vea el Preview de Amazon le den ganas de cerrarlo de inmediato.
Y es una pena, porque la historia puede ser una pasada, pero estos fallos dan la impresión de que no ha sido correctamente trabajada (¡a pesar de las muchas horas que habrás metido en el manuscrito!). Sin más dilación, vamos allá.
Las líneas del diálogo. Es algo muy frecuente entre las autoediciones, co-ediciones y editoriales piratas. Te delatan enseguida porque son muy fáciles de ver. Aquí una explicación lo más sencilla posible.
Justificar el texto. A mí en el blog a veces no me sale la opción de justificar cuando escribo desde el ordenador y sufro por ello (de hecho, este párrafo está justificado, desde el ordenador lo veo bien, pero desde el móvil no, ¿por qué, wordpress, por qué?) Imaginaros eso en un libro. Incomprable. Por suerte es el que más fácil solución tiene: solo hay que seleccionar todo el texto y apretar un botón.
Ortografía. No solo vale con pasar el corrector del procesador de textos que estés utilizando, hay palabras que hay que saber escribir bien. Aquí algunos de los fallos que más me resaltan a mí: solo siempre se escribe sin tilde (lo cambiaron hace años). Aún y aun son cosas distintas (todavía / incluso). «ti» nunca se acentúa. El posesivo nunca se acentúa: «tu casa, mi casa»; el pronombre sí: «dímelo tú, es para mí». Nunca jamás por favor pongáis un punto después de una exclamación o interrogación, ese punto que tienen debajo es suficiente. Nunca: ¡Hola!. Siempre: ¡Hola! Y por supuesto usar una delante y otra detrás, por mucha emoción que queráis meterle refrenaros de poner dos o más. Nunca: Hola!!! Siempre: ¡Hola!
Maquetación: sangrías irregulares, viudas y huérfanas, distancias distintas de interlineados, ¡incluso he visto distintos tipos de letra!
Y muchas otras cosas que me estoy dejando en el tintero, la corrección es una profesión independiente con horas y horas de formación detrás, con un interés y tendencia particular a los detalles y la búsqueda de errores, con ganas de pulir y conseguir que un escrito brille más.
Si por las razones que sea nos vamos a embarcar en la corrección y maquetación de nuestro propio libro tenemos que ser muy conscientes de qué conocimientos debemos buscar para que al menos salga lo más cuidado posible. Hay muchísimos recursos en Internet, os dejo aquí una entrada del blog de MJ que me gusta en particular: «Cómo aprender a escribir bien si eres un escritor pobre», que podríamos resumir en: Formación, Leer y Escribir.