Participación en Heroínas, relato: Día a día

Día a día, por Laura Mars

Marga se levanta a las siete de la mañana. Va desperezando a sus hijos mientras ella se prepara. Siempre con la mirada en el reloj. Viste al pequeño y a la vez da indicaciones a la mayor. Desayunan juntos y los lleva al colegio. Conduce hasta su trabajo durante media hora en la que escucha música que le gusta y se siente un poco ella misma.

Trabaja en horario de oficina, no han sido pocos los que le han indicado la gran suerte que tiene por salir de allí a las cuatro. Come, sigue trabajando. Socializa con sus compañeros y compañeras. Conduce hasta el colegio, recoge a los niños, meriendan. Juegan en casa o van al parque, a la ludoteca o a hacer recados. Transforma la compra del supermercado en un juego en el que los pequeños compiten por llevar los productos al carro, cuando no van subidos dentro de este.

En casa le espera su pareja, con su horario partido llega después de estar todo el día fuera. Bañan a los niños juntos que se resisten tanto al entrar como al salir. Cenan y charlan sobre el día. El padre duerme a los hijos mientras Marga recoge la cocina. Por fin un momento de silencio. Coge su libro y se acurruca en el sofá, agotada. Sus ojos amenazan con cerrarse y ella se resiste. Si se va a dormir ahora, no habrá tenido casi tiempo para existir ella.

Su marido sale silencioso y victorioso del cuarto de los niños que por fin han caído rendidos. Se sienta junto a ella y lee a su lado, sin mediar palabra y con complicidad.

El reloj empuja a Marga a irse a dormir, intentará rascar todas las horas que pueda de sueño. Ya no está dando el pecho y los niños duermen fuera de su habitación. Pero aún así muchas noches se despiertan si quieren ir al baño, tras un mal sueño o simplemente en busca de su contacto. Hoy el pequeño tiene fiebre. Ya es otro día, pero para Marga continúa. A las cuatro de la mañana se encuentra acunando a su hijo mientras tararea en la oscuridad. Lo ama. También quiere dormir. Se acuesta de nuevo a las cinco. A las siete suena la alarma. Un nuevo día empieza, con olor al anterior.

A veces Marga piensa en el timo de la madre trabajadora y se enfada. Antes con un salario valía para vivir una familia de cuatro, ahora se necesitan dos. Su pareja hace una jornada incompatible con una crianza compartida y el peso recae en ella, que también trabaja. Sueña, imagina, fantasea con que ambos tienen jornadas reducidas. Padre y madre llevan juntos el mando tanto en la crianza como en el trabajo. Estarían menos cansados.

Asimismo, Marga hace otras cosas como estudiar inglés o ponerse alguna crema siguiendo la presión social global, al parecer también tiene que estar bella y joven. A veces incluso socializa, queda con amigas igual de ocupadas que ella.

Marga es una madre trabajadora. Intenta ser buena madre, buena hija, buena esposa, buena compañera de trabajo, buena amiga y una ama de casa aceptable, mientras mantiene el estilismo a juego con la sociedad.

A pesar de todo, le gusta su vida. Marga es una heroína del día a día.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s